Friday, December 03, 2021

El cambio climático también causa estragos psicológicos en barrios latinos

Atlanta (GA), 7 may (EFE).- Los habitantes de comunidades hispanas no solo enfrentan serios riesgos de salud causados por la contaminación y el impacto del cambio climático, sino también problemas psicológicos, según un estudio publicado en el Psychiatric Times.

“Las comunidades hispanas pueden experimentar una amplia gama de respuestas psicológicas a los efectos desproporcionados del cambio climático. En última instancia, la crisis del cambio climático es la base de una crisis de salud mental que ya está en aumento. El cambio climático exacerba las enfermedades mentales crónicas”, puntualiza el estudio.

Además, aumenta el riesgo de desarrollar estrés postraumático, depresión, ansiedad, trastornos del sueño y consumo de sustancias, señala el estudio, realizado por los psicólogos Héctor Colón Rivera, del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh, y Giselle Plata, del Centro Médico Garnet Health, en Middletown, en Nueva York.

El informe recomienda que, para abordar la situación, hay que “prevenir, abordar y mitigar” estas amenazas relacionadas con el clima para la salud física y mental.

Pero ahí no queda la cosa, y, de acuerdo con la investigación, vivir cerca de instalaciones de petróleo y gas provoca que los latinos sufran de un riesgo elevado de cáncer.

Asimismo, debido a las emisiones tóxicas, las tasas de asma son más altas en las zonas latinas, y sus residentes tienen más probabilidad de ser hospitalizados por esta causa que los blancos.

El informe también indica que las comunidades latinas de bajos ingresos tienen más probabilidades de vivir en las áreas más vulnerables al impacto del cambio climático y “no siempre reciben la ayuda que necesitan”, como fue el caso de Puerto Rico tras el azote de los huracanes Irma y María en 2017.

Los autores también sostienen que el calor extremo del verano presenta riesgos para la salud de los hispanos, empleados en ocupaciones al aire libre, como la construcción, donde representan el 46 % de la fuerza laboral, y la agricultura, sector donde conforman el 47,2 % del total de mano de obra del país.

Según el estudio, en el caso de los trabajadores agrícolas latinos y de temporada, que dependen de los empleadores para el trabajo y los salarios, “tales riesgos de salud ocupacional son particularmente desafiantes porque generalmente trabajan muchas horas al aire libre y pueden ser reacios a informar sobre enfermedades relacionadas con el trabajo”.

Los trabajadores del campo “corren un riesgo mucho mayor de sufrir los efectos del calor extremo en el bienestar mental, incluidos los impactos en el estado de ánimo, el comportamiento, el funcionamiento cognitivo y las condiciones psiquiátricas”, revela la investigación.