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May 23, 2024

Un museo busca impulsar turismo en zona arqueológica del sur de México

Fotografía de la edificación el Palacio de los Mascarones en la zona arqueológica Chaac en Kabah, el 4 de marzo de 2023, en Mérida, estado de Yucatán (México). EFE/Martha López

Mérida (México), 5 mar (EFE).- Un museo que se construye en la zona arqueológica de Kabah, la majestuosa ciudad precolombina dedicada a Chaac, el dios maya de la lluvia, ubicado en Yucatán, al sur de México, busca impulsar el turismo en la región, dijeron autoridades de cultura mexicanas

“El Museo Arqueológico del Puuc, que se construye en ese sitio con recursos del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (Promeza) derivado del Tren Maya, será impulsor del turismo en la región”, aseguró a EFE José Arturo Chab Cárdenas, director del Centro INAH Yucatán.

El recinto, planeado para narrar la historia de los mayas en la Ruta Puuc, que en lengua maya significa serranía y comprende las ciudades de Uxmal, Kabah, Sayil, Labná, Xlapak, Chacmultún y las Grutas de Loltún, “apenas está en despalme”.

El museo estará fuera del área monumental de la zona arqueológica que se encuentra dividida por una carretera federal, y “se construirá exactamente frente a la Gran Pirámide para que en un futuro se gestione el desvío carretero”.

Fotografía de la edificación el Arco del Triunfo en la zona arqueológica Sacbé de Uxmal, el 4 de marzo de 2023, en Mérida, estado de Yucatán (México). EFE/Martha López

En el sitio se exhibirán los resultados de más de 20 años de investigación y los descubrimientos, como dos estelas de Uxmal, el ajuar de un guerrero Itzá, mascarones del dios Chaac y una ofrenda de jade.

Chab Cárdenas explicó que hay dos líneas de trabajo en Kabah: una de investigación a cargo de María de Lourdes Toscano y otra de restauración encabezada por Natalia Hernández Tangarife que permitirán comprender el sitio y redescubrir el Templo Codz Poop (alfombra enrollada en maya) o Palacio de los Mascarones de Chaac.

EN KABAH RECOLECTABAN AGUA DE LLUVIA

Por su parte, el guía de turistas Jesús Marcos Delgado Ku, explicó a EFE que Kabah significa “mano poderosa” en lengua maya y era una ciudad prehispánica dedicada a la agricultura, “su esplendor se registró del 300 al 900 d.C.”

A diferencia de otras grandes urbes mayas, como Chichén Itzá, Tulum o Dzibilchaltún que “tenían acceso al agua gracias a los cenotes, Kabah recolectaba el vital líquido de la lluvia”, precisó.

Los antiguos habitantes edificaron sus palacios y templos entre cerros, “pero clasificando espacios para la agricultura y creando en derredor enormes chultunes, un sistema de captación y almacenamiento pluvial subterráneo en forma de botella”, dijo Delgado.

Fotografía de la escultura prehispánica “dignatario” en la zona arqueológica Chaac en Kabah, el 4 de marzo de 2023, en Mérida, estado de Yucatán (México). EFE/Martha López

Señaló que el Codz Poop, que data del periodo Clásico Terminal (650-950 d.C.), es uno de los 82 edificios más importantes de Kabah y sus 250 mascarones de Chaac resultan atractivos para los pocos turistas que recorren el sitio.

En la parte posterior de la fachada, los restauradores terminaron dos esculturas (una sin cabeza) de los dignatarios de la dinastía Tutul que dominaban Kabah.

“En total se encontraron siete esculturas de los Señores de la mano poderosa en este sitio arqueológico, pero dos fueron llevadas a museos”, informó.

En el lado este de Kabah hay palacios, estelas de dignatarios y guerreros, tumbas, el Codz Poop y otros edificios que se investigan.

En el oeste, hay templos religiosos y astronómicos, cuadrángulos ceremoniales, el Templo de las Manos Rojas, la Gran Pirámide y el Arco del triunfo que da la bienvenida desde el Sacbé de Uxmal, la ciudad prehispánica más importante de la Ruta Puuc.

“Hay un grupo llamado Temprano central, otro denominado Los Altos donde hay pirámides sin restaurar y el Templo de las Manos Rojas que se encuentran inhabilitados para el turismo”, aseguró.

Aún falta investigar, pero se cree que esas manos marcan la presencia de personajes de élite que vivieron en la época de esplendor de Kabah “cuando los sacerdotes dependían del sistema calendárico para sembrar y recolectar el agua de la lluvia”.