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March 1, 2024

El calor sofocante de Dallas no puede con la pasión del Barcelona-Real Madrid

Los aficionados sostienen una bandera del Real Madrid. EFE/EPA/ADAM DAVIS

Dallas (EE.UU.), 29 jul (EFE).- Ni las temperaturas sofocantes que rozaron los 40 grados en Dallas pudieron este sábado con la pasión de los fans que acudieron al AT&T Stadium para presenciar el clásico de pretemporada entre el Barcelona y el Real Madrid.

Unas tres horas antes del partido ya había cientos de seguidores de los dos clubes en los alrededores del recinto esperando a que abrieran las puertas del AT&T Stadium a las 14 horas (el pitido inicial del duelo estaba previsto para las 16 horas).

Cada sombra, cada árbol y cada pequeño refugio contra el sol eran un botín más que codiciado por esos fans que, pese a ese tremendo calor, no renunciaron ni a las camisetas, ni a las bufandas ni a las banderas de sus equipos favoritos.

No solo tenían unas ganas locas por entrar al estadio para ver el encuentro sino que además llegar pronto tenía premio puesto que el AT&T Stadium había cerrado hoy su cubierta y dentro tenía aire acondicionado.

Con una gran mayoría de público hispano para este clásico, en la previa reinó la cordialidad entre las dos aficiones y en numerosos grupos de familiares y de amigos había camisetas blancas y azulgranas conviviendo en absoluta normalidad.

Los aficionados sostienen una bandera del FC Barcelona. EFE/EPA/ADAM DAVIS

Algunos fans acudieron ya con dorsales de los nuevos fichajes, como el 5 de Jude Bellingham en el Real Madrid.

Pero otros, quizá más nostálgicos, se presentaron con camisetas del 9 del ya exmadridista Benzema.

Otro ausente muy presente en este clásico fue Leo Messi, ya que su camiseta rosa del Inter Miami también se vendía en los puestos callejeros junto a las blaugranas y las merengues.

“Soy fanático del Real Madrid desde que tengo conciencia”, explicó a Efe el venezolano William.

“Que se me pueda dar la oportunidad de ver un partido del Real Madrid y además un clásico es una súper experiencia para mí. Es algo que yo no creía posible hasta ahorita”, añadió.

Durante la espera a que abrieran las puertas, William conoció a Henry y César, primos pero con colores diferentes: el primero es culé y el segundo madridista.

Los aficionados sostienen una bandera del FC Barcelona. EFE/EPA/ADAM DAVIS

“Es emocionante. Es la primera vez en mi vida que miro un clásico. Venimos de Guatemala precisamente para ver el partido”, dijo Henry, con camiseta del Barcelona.

William sacó pecho de la plantilla del Madrid y también de incorporaciones como la de Bellingham.

“Es un jugadorazo que ya el Madrid tenía pendiente y poderlo fichar… Como también ha tenido a Mbappé, que ojalá venga. Yo confío mucho en este nuevo Madrid. El potencial en estos juegos contra el Milan y contra el Manchester United… Se ve la calidad que tiene el equipo, cómo se entienden”, argumentó.

Con sana rivalidad, Henry discrepó y mostró su fe en el proyecto del Barcelona.

“Esperemos que todas las piezas que han entrado, los nuevos jugadores, se asienten y que esta máquina sí esté bien aceitada para la temporada y que puedan venir nuevas copas”, cerró.