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February 26, 2024

El codazo del exlíder republicano a un compañero que le purgó agita el Congreso de EE.UU.

Archivo. EFE/EPA/MICHAEL REYNOLDS

Washington, 14 nov (EFE).- La crisis interna en el Partido Republicano estadounidense vivió este martes un nuevo episodio cuando su exlíder en la Cámara de Representantes Kevin McCarthy propinó un codazo a uno de los legisladores que ayudó a purgarle de su cargo hace un mes.

Tim Burchett, uno de los ocho republicanos que votó a favor de destituir a McCarthy en octubre, estaba dando una entrevista con la radio pública estadounidense NPR en el Congreso cuando McCarthy pasó por detrás y le propinó el codazo, de acuerdo a la versión del congresista y de la reportera.

“¿Por qué me diste un codazo en la espalda, Kevin? Oye Kevin, ¿tienes agallas?”, le espetó Burchett mientras McCarthy pasaba de largo.

“¿Qué clase de movimiento cobarde es ese? Eres patético, hombre. Eres tan patético”, agregó Burchett persiguiendo a McCarthy.

En declaraciones a varios periodistas después del incidente, el legislador republicano aseguró que fue “un golpe limpio en el riñón”, del que todavía se estaba resintiendo.

Por su parte, McCarthy negó haber golpeado a Burchett y justificó que se trata de un “pasillo estrecho”.

“Si golpeo a alguien, lo sabría. Si le diera un puñetazo en el riñón a alguien, estaría en el suelo”, añadió.

Burchett aseguró que no tiene intención de llevar el codazo de McCarthy al Comité de Ética, ya que prefería resolver sus diferencias “en el aparcamiento”. Sin embargo, el republicano Matt Gaetz, el instigador de la caída de McCarthy, sí que presentó una queja ante ese comité.

Los republicanos arrastran una crisis interna desde el inicio de la legislatura el pasado enero, cuando McCarthy necesitó 15 rondas de votación para ser elegido presidente de la Cámara de Representantes por la oposición de un buen grupo de sus legisladores.

Tras unos meses tumultuosos en el liderazgo plagado de amenazas de destitución, McCarthy cayó el pasado 3 de octubre víctima de una operación liderada por Gaetz que recibió el apoyo unánime de los demócratas, lo que permitió su salida.

Su caída no facilitó la unión dentro del partido, que dedicó cerca de tres semanas en encontrar a su sucesor, el relativamente desconocido hasta entonces Mike Johnson, después de desechar media decena de candidatos.