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July 12, 2024

Matrimonio migrante teme que republicanos echen abajo programa de Biden que los favorece

Fotografía cedida por la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) donde aparece el ciudadano estadounidense Antonio Valle y su esposa Brenda que sería una de las favorecidas por el programa anunciado por la Casa Blanca el martes pasado dirigido a proteger a indocumentados cónyuges de ciudadanos estadounidenses. EFE/CHIRLA

Los Ángeles, 20 jun, (EFE).- El ciudadano estadounidense Antonio Valle y su esposa Brenda han visto en el nuevo programa del Gobierno del presidente Joe Biden una esperanza a su situación migratoria, tras cerca de quince años bajo la amenaza de la deportación, pero son conscientes de que las rencillas políticas podrían acabar con esa ilusión.

“Hemos estado esperando esta oportunidad por años. Es algo que nos merecemos como familia estadounidense que somos y que aportamos a Estados Unidos con nuestro trabajo”, dijo a EFE Valle, de 38 años.

Los esposos, que residen en Los Ángeles, serían uno de los favorecidos por el programa anunciado por la Casa Blanca el martes pasado dirigido a proteger a indocumentados cónyuges de ciudadanos estadounidenses.

“Sabemos que no podemos cantar victoria aún. Es muy probable que los republicanos demanden contra beneficio como lo hicieron con DACA”, advirtió EFE Brenda, de 35 años, oriunda de México.

La pareja ha vivido con el temor de la posible deportación de la mexicana, que ingresó junto a sus padres a Estados Unidos de forma irregular cuando apenas tenía tres años.

“Es una carga muy dura que te imponen y en momentos crees que ya no la puedes cargar”, agrega la hispana.

Su pesadilla constante es que sus hijos, Gohan, de nueve años, y Seiya, de cinco, tengan que vivir alejados de su padre.

Y es que Valle vivió en su niñez en carne propia lo que significa la separación familiar causada por las leyes migratorias. “Por nueve años vivimos separados de mi papá”, recuerda.

Valle ha agotado todos los recursos para poder legalizar a Brenda. La respuesta de los abogados de inmigración siempre ha sido la misma: ella tiene que salir a México a realizar el trámite y se expone a un castigo de diez años para poder regresar.

Por eso decidieron dejar que ella se mantuviera como indocumentada en Estados Unidos y establecieron lazos con la Coalición por los derechos humanos de los inmigrantes (CHIRLA) para luchar por obtener el reconocimiento que merecen.

Orgullo y esperanza

Antonio asegura sentirse orgulloso de lo que ha logrado Brenda siendo una indocumentada. La inmigrante es licenciada en educación con un máster en historia. “Sería un error para el país desperdiciar todo ese talento y aporte a la sociedad, no es solo por mi familia”, manifiesta.

El programa que favorecería a la pareja se apoya en una figura legal conocida como “parole”, que otorga a indocumentados que ya están en territorio estadounidense protección frente a la deportación y les posibilita aplicar a un permiso de trabajo.

Pero lo más importante es que la iniciativa “establece una excepción” a la regla que permite tramitar dentro de EE.UU. una solicitud de residencia permanente por estar casado con un ciudadano estadounidense, solo si se ha entrado de forma legal o se está amparado por la Ley 245I, según explicó a EFE el abogado de inmigración Fernando Romo.

No obstante, no todos los indocumentados cónyuges de ciudadanos estadounidenses calificarán. El programa anunciado exige que el solicitante debe haber vivido en el país un mínimo de 10 años y estar casado antes del 17 de junio de 2024.

Además tampoco deben ser considerados  “inadmisibles” por otras razones, como haber sido deportados con anterioridad o tener récord criminal.

La medida también cobija a los hijos menores de 21 años de los cónyuges de estadounidenses que tampoco tengan un estatus legal.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) calcula que más de 500.000 adultos y unos 50.000 menores podrán solicitar este permiso. La mayoría son de nacionalidad mexicana o centroamericana.

Se estima que el programa entre en vigor el próximo verano, según lo anunciado por el presidente Biden el martes pasado.

No obstante, la iniciativa desencadenó una cascada de críticas por parte de los republicanos. La organización America First Legal, que preside Stephen Miller, el ideólogo de la política migratoria durante la presidencia de Donald Trump (2017-2021), dijo el martes pasado que buscará tumbar el programa en la corte.

“Somos conscientes de que aún hay que luchar pero al menos hay una esperanza y eso ya nos da ánimo”, puntualizó Valle.