Saturday, November 27, 2021

Republicanos impulsan polémicas reformas electorales tras batacazo de Trump

El presidente estadounidense Donald Trump saluda a sus simpatizantes durante un acto de su campaña electoral “”Make America Great Again”” en el Aeropuerto de Opa-locka, ciudad ubicada en el condado de Miami-Dade, Florida. EFE/Giorgio Viera/Archivo

Washington, 7 abr (EFE News).- Tras la derrota de Donald Trump en las pasadas elecciones, los republicanos de Estados Unidos están impulsando en más de 40 estados cambios legislativos que han puesto en pie de guerra a demócratas, activistas y al sector empresarial por considerarlas un intento de limitar el derecho al voto de las minorías.

Con la vista puesta en los comicios de medio mandato de 2022, los legisladores conservadores han presentado más de 250 propuestas de ley en 43 estados con el argumento de que quieren proteger “la integridad” de la votación, después de que Trump asegurara, sin pruebas, que hubo fraude en las elecciones de noviembre, un mensaje que ha calado en el electorado republicano.

De salir adelante esas iniciativas podrían restringir el voto por correo y el presencial por anticipado, además de exigir requisitos más estrictos de identificación para poder sufragar, en un país donde no existe el carné de identidad.

La cofundadora del grupo Black Voters Matter (los votantes negros importan) LaTosha Brown explicó a Efe que estas prácticas de supresión del voto de las minorías no son nuevas en EE.UU., aunque reconoció que “el ataque contra la democracia se ha intensificado”, a raíz de “la gran mentira” de Trump de que hubo fraude electoral.

UNA PARTICIPACIÓN HISTÓRICA

“Lo que ha pasado es que el candidato republicano perdió, en parte, por la participación histórica, y con los electores negros en muchos estado marcando la diferencia; así que lo que estamos viendo parece ser un castigo contra los votantes negros”, indicó Brown.

En ese sentido, la activista subrayó que la participación de las minorías en los comicios ha ido creciendo en los últimos años, con lo que “la resistencia y la supresión” de sus votos es actualmente más intensa.

EE.UU. vivió en las elecciones de 2020 una afluencia histórica a las urnas, con 116 millones de personas que acudieron a sufragar, es decir, el 73 % del electorado, según el diario The Washington Post.

EL SECTOR EMPRESARIAL SE IMPLICA

La reforma de Georgia no solo ha desencadenado las críticas de activistas y demócratas, hasta el punto de que el mismo presidente del país, Joe Biden, se ha pronunciado para rechazarla, sino que grandes compañías como Coca Cola, Apple y Delta han expresado su repulsa.

Mike Ward, cofundador y vicepresidente de Civic Alliance, una coalición empresarial no partidista que lucha para defender la democracia, detalló a Efe que el mundo corporativo cada vez se está implicando más en este tipo de batallas.

“Una democracia sana es buena para los negocios en EE.UU.”, resumió a Efe Ward, quien precisó que un sistema democrático fuerte permite que la economía avance y que las empresas tengan buenos resultados.

LA BATALLA MÁS ALLÁ DE GEORGIA

Ante el papel que está desempeñando el sector empresarial, el líder de la minoría republicana en el Senado de EE.UU., Mitch McConnell, ha advertido a las compañías de “consecuencias serias”, después de que muchas condenaran la reforma electoral en ese estado.

Sin embargo, a la vista de posibles represalias contra las compañías, Ward opina que en estos casos las empresas tienen el apoyo de la mayoría de los estadounidenses, especialmente en un asunto con un respaldo tan popular como es el acceso al voto, lo que puede contrarrestar este tipo de amenazas.

Tras Georgia se avecinan batallas similares en varios estados, entre los que Latosha Brown destaca Texas, uno de los bastiones republicanos, donde la dinámica demográfica puede hacer modificar el sentido del voto. “Es un estado que está cambiando, la mayoría de la población menor de 18 años son comunidades de color”, indicó la activista.